De voz, un cuerpo

DE VOZ, UN CUERPO es un proyecto creativo de investigación y diálogo con bailaoras de flamenco que ya están retiradas.

Hay pocos textos escritos por bailaoras de flamenco y no me refiero a tratados de bailes ni tampoco a biografías. Me refiero a que hay pocos cuerpos que han publicado desde sus imágenes internas, desde sus notaciones personales que le ayudaron a bailar mejor. La práctica está llena de materiales tangibles para nuestro cuerpo, palabras que resonaron un día en nuestro aprendizaje y nos cambiaron la visión, líneas de luz, líneas en el suelo, en el sonido, en la piel, ideas, sensaciones, parámetros temporales, silencios, gestos, plegarias, invocaciones a otros cuerpos, melodías, remiendos y hasta conversaciones completas en la soledad de nuestro cuerpo de este arte que siempre fue mudo de puertas para afuera.

¿Qué sería si pudiéramos hablar de todo esto? De todo ese saber del baile tan concreto, pero a la vez tan rico, tan complejo y tan lleno de imágenes. ¿Cuáles son las dudas que inundaron una etapa de una trayectoria artística?, los deseos, los viajes, la frustración o el amor impreso en las coreografías que conformaron todo un mundo y una filosofía personal.

Estamos acostumbradas a que sean otros los que escriben de quien baila. Críticos, estudiosos o aficionados, publican sobre lo que les causó una actuación, a veces intentando ser simplemente cronistas de lo ocurrido y otras opinando, pero mi interés se centra en algo que va mucho más allá de una actuación y por supuesto más allá de quien mira el baile. Mi interés está en todo aquello que afecta a un cuerpo en la práctica. Y cómo ese cuerpo expresa lo que siente, qué palabras elige para transmitir lo que necesita comunicar. ¿Cuál es el pensamiento de ese cuerpo?

Son notaciones coreográficas intransferibles y totalmente personales que están cargadas de un gran valor. Este proyecto trata, por tanto, de intentar reunir a través de entrevistas, diálogos, encuentros, talleres y ejercicios de traducción, toda esa filosofía corporal, esos saberes que se quedaron sólo en los cuerpos que bailaron.

Motivada por el anhelo de recuperar, archivar, visibilizar y compartir todas esas experiencias que muchas veces ni siquiera la propia artista sabe que tiene, pues nunca le puso palabras, me gustaría reunir y crear en colectivo a estas artistas que fueron quizás muy famosas en su época, pero también a todas aquellas que tuvieron que dejar de bailar en algún momento sin llegar quizás nunca a rozar el éxito.

Un objetivo será descubrir y crear colectividades intermitentes de intercambio de habilidades, historias y reflexiones en torno al baile flamenco desde el cuerpo, pero también lo será desde el contexto que marcó la trayectoria y la realización de cada una. ¿Qué dificultades las refrenaron en su momento?, ¿en qué realidades bailaron esas mujeres?, ¿qué aspectos vitales marcaron su baile y sus carreras?, ¿dejaron de bailar al casarse?, ¿qué pasó tras la maternidad? o ¿cómo continuaron sobreviviendo cuando se lesionaron o cuando simplemente dejaron de ser jóvenes y ágiles?

¿Quedó todo esto marcado en el cuerpo?, ¿quedaron cicatrices de estas circunstancias en el movimiento de alguna forma?, ¿cambió la manera de enfrentarse al público o quizás a un palo determinado?

En una entrevista piloto que realicé a Blanca del Rey en junio de 2022, ella me contó que durante la recuperación de una lesión que no le permitía moverse, descubrió más aspectos del ritmo que antes no había percibido. Escuchar sentada sin bailar le aportó una nueva profundidad y un nuevo entendimiento que hasta ese momento ella misma no había encontrado para bailar por tientos. Este tipo de reflexiones, así como las imágenes que la inundaban para bailar por Soleá que hacían referencia a su ciudad natal, Córdoba y sus paseos por el centro, en su infancia, son pequeños ejemplos de un material que considero importante y de gran valor emocional, biográfico y sobre todo cultural y pedagógico.

Para mí esta propuesta no es el inicio de una idea. Desde 2015 mi interés como bailaora e investigadora independiente ha estado inmerso en este quehacer y precisamente es desde esta experiencia de dónde parto con la claridad y la confianza del valor que tienen estos relatos corporales en primera persona.

Desde entonces he creado formatos escénicos en los que hablo y comparto este tipo de materiales que, aunque puedan parecer muy específicos, nos abren una ventana hacia un mundo interior fascinante que es el de la práctica artística. La conferencia bailada ha sido uno de estos formatos en los que he podido articular estas experiencias y una de ellas, en concreto, es el germen de esta propuesta. La titulé el Lenguaje de las Líneas haciendo referencia a una conferencia ya titulada así mismo por Antonia Mercé, La Argentina (París, 1936 meses antes de su muerte). Ella siempre había bailado en las conferencias de los intelectuales y críticos de arte de su época como André Levinson o Paul Valery, pero en esta ocasión decide tomar la palabra y escribir e ilustrar ella misma su propio relato. Es a partir de este hecho que decido hacer una conferencia de esa conferencia. El proceso fue realmente interesante, pues en esa investigación descubrí que apenas había otras bailaoras que hubieran dejado escrito algo similar a lo largo de sus vidas, bailaoras que ya no podrían transmitir nunca, su conocimiento. Algunas dieron clase en su época y algunos discípulos podrían hablar de ellas, pero otras muchas se perderían para siempre.

El flamenco se sustenta siempre en el pasado. Se siente mejor cuando habla de cómo otros bailaron y hay una mirada constante a aquella época en la que lo esencial estaba más fresco. Esta es una de las bases que nos hacen pertenecer a algo y que nos sujetan a un romanticismo inserto en la propia transmisión de este género. Todo está hecho o todo era mejor antes es algo que no dejo de escuchar a mi alrededor y curiosamente no es desde ese foco desde el que me sitúo para querer plantear talleres de re-creación de memoria.

La memoria es un discurso que se crea cada vez que se pretende re-crear, los recuerdos cambian y se adaptan sutilmente a los interlocutores y queremos que, individualmente o en grupo, este proyecto sirva para revivir el goce de la danza mediante la creación de relatos y de bailes. La investigación es creación simultánea y las vivencias y saberes de los demás se convierten en líneas que nos unen desde el momento en que las compartimos. La traducción de esa voz dictada por un cuerpo que sabe, puede llevarse a otros colectivos con los que generar, a su vez, otras traducciones que hagan materializar, por fin, esa voz y ese baile siempre efímeros en su naturaleza.

Podemos generar coreografías a partir de las palabras, así como dibujos que pueden bordarse en pañuelos de tela a modo de “coreografías de bolsillo” intentando con estas acciones capturar lo incapturable. Reflejar esas emociones individuales más allá de los pasos o la técnica de una manera más cercana a su singularidad. La forma de estas cristalizaciones las puede ir moldeando el propio proyecto en sí para no caer en un trabajo de adoración a un objeto final, sino mantenernos fieles al objetivo de desarrollo de un proceso de búsqueda, de investigación y de creación. El proyecto se plantea como una serie de actos en los que participan personas, algunos son gratuitos, otros son remunerados, algunos son efímeros, otros fijados en soportes de registro y de creación, pero no se quiere plantear el trabajo como un vector de fuerza que nos empuja a un sitio/espectáculo/museo sino como una serie de líneas de luz que van alumbrando, con la voz y con el cuerpo de estas personas, los distintos rincones de las historias de las ex-bailaoras.

Los actos en serie que estructuran este proyecto son sencillos: buscar entrevistas, documentarlas, reunir a las entrevistadas para charlar y bailar, llevar muestras de lo recordado y lo compartido a talleres de creación profesional y ocupacional, materializar estas voces en nuevos soportes y darle un cierre a la experiencia. Sin embargo, la base conceptual, emocional y social que sostiene todo esto, es compleja. Al llevar a cabo este proyecto se reclaman las genealogías biográficas, y la importancia del sujeto actante a la vez que inmerso en lo social, tanto como el rol de la mujer en la danza flamenca. Pueden salir a la luz escenas de opresión, machismo, racismo, precariedad sistémica, etc. de manera que, DE VOZ, UN CUERPO sirve como cristal de aumento de fallos y disfunciones sociales que quizá ya queremos creer erradicadas. Todo esto sobre los cimientos de nuestro primer reclamo, la palabra del cuerpo, el saber del movimiento y la filosofía de ese cuerpo que aparece al dar voz a la memoria inscrita en los tobillos, en las manos o en las curvas de unas caderas. Buscamos, creamos y compartimos, retales de la historia del flamenco para conversar sobre el baile, los procesos de creación, las filosofías personales, anécdotas y cicatrices.

Este proyecto ha sido seleccionado para las residencias de investigación de los Teatros del Canal 2023 así como por el Banco de Proyectos Colaborativos (en colaboración entre el Instituto de la Cultura y de las Artes de Sevilla (ICAS) y Tekeando– a través de su programa El Departamento-, con el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso).