J.R.T

Sobre Julio Romero de Torres, pintor y flamenco

Duración: 70 minutos

Estrenado en el festival de jerez de 2016

Teatro Villamarta

Tres bailaoras, Úrsula López, Tamara López y Leonor Leal, se plantearon el reto de acercarse a la obra de Julio Tomero de Torres, conocerla, interpretarla y buscar la manera de transmitir su poesía escapando del tópico. Claro, que el tópico, el lugar común, esconde, la más de las veces, un significado veraz, una especie de prueba de que el lenguaje es incluso capaz de inventar la realidad. Se trataba, entonces, de viajar a ese sitio, hacer el mapa de esa topología, conocer el lugar.

Con Julio Romero de Torres no hay manera de escapar al tópico, hay que entrar en su geografía, penetrarlo, sólo así podemos saber su verdadera significación. Julio Romero de Torres no es solo un pintor aficionado al flamenco ni un pintor que pintara flamencos, sus retratos, sus vidas, sus temas. Romero de Torres es un artista flamenco, pintor, sí, pero su modo de hacer, su concepción poética del mundo es para el flamenco tan importante como la de Antonio Chacón o la Argentina, algunos de sus contemporáneos. No es sólo flamenco cuando pinta a la Niña de los peines o a Pastora Imperio o la Alegorías de la copla o del Cante jondo o tantas, tantas cosas flamencas. El interés pasa por saberlo así de flamenco en, por ejemplo, La lectora, Nuestra señora de Andalucía o Retablo del amor. En eso consiste el trabajo, en entender el flamenco de Romero de Torres, no en hacer estampas con sus cuadros ni ilustraciones ni costumbrismo.

De la tarea de las tres bailaoras sale un espectáculo, pero la idea principal es la de trabajar, el trabajo “coreútico”, la persecución del gesto flamenco, del hacer flamenco de Julio Romero de Torres. Después, todos esos trabajos se enmarcan y se presentan en cuadros y se ponen en un teatro, entre otras cosas porque uno de los hallazgos importantes de Romero de Torres tiene que ver con esa teatralización simbólica de la pintura, ese trabajo del cuadro no como ventana a la realidad sino como espacio de representaciones simbólicas, pequeños teatros, momentos en que el gesto se detiene –diríamos la imagen se congela-, y connota un conjunto potente de significados.

De hecho, para el espacio escénico han sido de referencia algunos teatros como el Lope de Vega de Sevilla, el Villamarta de Jerez o el Gran teatro de Córdoba. sus cajas escénicas, las volutas de sus marcos, los telones proporcionan una suerte de meta espacio teatral. Un teatro que habla del teatro. Es entre esos marcos donde puso Julio Romero de Torres al flamenco. Por eso cada pintura suya es una coreografía. Ha sido fundamental que se involucraran con el proyecto el MNAC de Barcelona, el MNCARS de Madrid y, por supuesto, el museo Julio Romero de Torres de Córdoba, permitiendo el acceso a sus salas para ensayar allí, delante de los mismos cuadros. Además, en estas jornadas de ensayo se grabaron recursos audiovisuales que luego formarán parte intrínseca y fundamental del propio espectáculo. y, por supuesto, el entusiasmo de Alfredo Lagos, que trabajará con Gema Caballero y Elena Morales, con Antonio Duro y Proyecto Lorca, toda la partitura musical. Ahí andan todos, con el Julio Romero de Torres, el aficionado a la guitarra –las coleccionaba y las tocaba-, el bailaor incipiente, el que quiso ser cantaor y se presentaba a concursos y cantaba por las calles de córdoba sus letrillas: “por la calle arriba, por la calle abajo, ¡cómo paseaba anoche ese cuerpo que yo quise tanto!”.

No se trata ahora de limpiar su nombre de tipismos, esa labor empezó ya hace algunos años y con muchos aciertos. Los tópicos que se exploran son otros: el Julio Romero de Torres que con el erotismo explora el campo sensible de la sexualidad; el Romero de Torres religioso, no un teólogo, desde luego, si no el componedor de una liturgia, casi dancística, para representar tanto los interiores místicos como las explosiones de religiosidad popular; el Romero ciudadano moderno, proto republicano, adalid de lo nuevo, pionero de la publicidad, avanzado, amigo del progreso.

Pedro G. Romero

Ficha artística:

Coreografías: Leonor Leal, Úrsula López, Tamara López, Mónica Valenciano, María Muñoz 
Dirección: Pedro G. Romero

Intérpretes:

  • Baile: Úrsula López, Tamara López, Leonor Leal
  • Guitarra flamenca: Alfredo Lagos
  • Guitarra española: Antonio Duro
  • Cante: Gema Caballero y Elena Morales
  • Saxos y percusiones: Proyecto Lorca
  • Juan M. Jiménez (Saxofones)
  • Antonio Moreno (Percusiones)

 

Escena: Antonio Marín
Sonido: Manu Meñaca
Iluminación: Ada Bonadei (Vamcram) & Manu Madueño
Regiduría: Balbi Parra
Videos: Félix Vázquez.
Modelo vídeo grabado en el Museu Nacional d´Art de Cataluña: Leo Castro
Maquillaje vídeos: Tanit Monfort, Rafa Girona
Vestuario: López de Santos
Dirección de producción: El Mandaito Producciones

Es un proyecto de Flamenco López & Leonor Leal